¿A que edad se deja de necesitar amor?

Hace tiempo venimos analizando las razones que mueven a la gente que quiere adoptar a preferir bebés o niños pequeñitos.

Sin duda, la existencia de mitos y tabúes en torno a la adopción hacen de las suyas en el pensamiento colectivo. Sin embargo, no hace falta sino, adentrarse un poco en historias de personas que han sido adoptadas después de los 5 o 6 años de edad para confirmar que estos temores son más bien infundados.  Es más, hagamos un ejercicio para no ir muy lejos.  Piense en su entorno más inmediato, familia, amistades, vecinos.  De seguro conoce usted algún niño o niña de 4, 5, 6, 10 años.  Ahora responda: ¿Cuál de esos niños parece lo suficientemente grande como para no necesitar amor? ¿Cree usted que los padres y madres de esos niños les dejan de amar conforme pasan los años y esos niños crecen?

¿Considera usted que los niños de más de 5 años, que han pasado quizás la mayor parte de sus vida en instituciones, están ya muy “maleados” cómo para estar condenados a vivir sin una familia el resto de su infancia y adolescencia?

Pues la realidad muestra una cara muy diferente de esa moneda.  Estas niñas y niños, al igual que cualquier otro está dispuesto a amar y ser amado. Puede que esté más consciente de la realidad que le antecede, pero eso le aseguro, le habrá hecho desarrollar muchísimas habilidades que más bien le enseñarán a usted a ver y vivir su vida de modo distinto. Mejor.

Se mamá o papá no implica necesariamente desvelos nocturnos por los llantos cada dos horas pidiendo comer, no tiene por qué implicar como absoluto el cambio de pañales, verle dar sus primeros pasos, o enseñarle sus primeras palabras. Ser mamá o papá implica un profundo compromiso, una puerta que se abre ante un universo de posibilidades de crecimiento conjunto y siempre en ambas direcciones, y eso ocurre en todas las etapas de la vida.

Las experiencias de adopción que conozco, me hacen llegar a la conclusión que los hijos y las hijas definitivamente no se eligen, ni los biológicos, ni los adoptivos.  Los hijos y las hijas lo son y punto. Se encuentran con sus padres de diferentes formas: ya sea en la sala de partos o en el hogarcito. Pero desde el primer momento, se reconocen entre sí. Saben quienes son, como si el alama reclamara ese lazo.

Es necesario romper con los mitos que niegan a tantas familias la oportunidad de encontrase con sus hijos e hijas que puede ser que ya hoy, tengan más de 5 años.

Le invito a ver el siguiente enlace:

¿Es cierto es que a niños mayores de 6 años les cuesta adaptarse a nueva familia?
(teletica.com)

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